Federación de Agricultura Familiar Valle del Aconcagua

FEDAF en la Región de Valparaíso

El Mundo Rural y la Agricultura Familiar Campesina que representa la Federación.- 

La Región de Valparaíso cuenta con 38 comunas, de las cuales 24 tienen un importante carácter rural. Las explotaciones pertenecientes a la Agricultura Familiar Campesina (AFC) son 15.731, con un promedio de 4,0 ha por agricultor y son las que dan origen a la economía campesina. Cerca de un 70% de su producción corresponde a cultivos alimentarios para abastecer el mercado interno, principalmente frutas, hortalizas y legumbres. Solo el 30% de esta producción se encadena con el mercado de exportación. Los principales rubros son frutícola, hortalizas, flores y ganadería; como rubros emergentes están el turismo rural, la agroecología y la explotación apícola.

La Agricultura Familiar Campesina genera el 25% de los empleos agrícolas. Su característica fundamental –y propia de Chile-, es su heterogeneidad. En la Región de Valparaíso cada provincia tiene sus propias fortalezas, oportunidades y desafíos. Ello plantea la necesidad de contar con instrumentos que aborden el potencial de cada territorio, y sin duda la fruticultura constituye -en la actualidad- la principal actividad productiva agrícola regional. Ahí la AFC tiene la gran oportunidad de ser parte del proceso exportador. Pero ello implica desarrollar programas para mejorar la competitividad de la fruticultura campesina.

Lo anterior constituye una demanda al INDAP Regional, para que junto al resto de la institucionalidad del agro, se diseñe e incorpore una política para el sector frutícola campesino. Valparaíso, con 49.417 ha, es la cuarta región con mayor superficie frutícola del país y creció un 5,5% con respecto al catastro del 2014.

En la red de apoyo público y privada con que cuenta este sector, se destaca el rol  de INDAP, que apoya con algunas acciones de fomento el desarrollo productivo sustentable de la AFC. También es importante el trabajo de los municipios a través de Prodesal, programa que destina la mayoría de sus recursos para atender a la agricultura de subsistencia. Sin embargo, el resto de la institucionalidad regional no tiene entre sus prioridades apoyar acciones colaborativas para el desarrollo social y económico del Mundo Rural. Por ende, la AFC sigue siendo un rezago dentro las políticas públicas.

“En nuestras regiones todavía persisten altos niveles de desigualdad al interior de muchos territorios rurales; inequidades sociales y económicas, mala calidad e insuficientes servicios públicos. Empleos estacionales, informales y de mala calidad” (discurso ministerial Día Nacional del Campesino 2018). “Las  desigualdades y faltas de oportunidades son una deuda con el mundo rural y sus territorios y en consecuencia son desafíos que debemos abordar no solo con la institucionalidad pública-privada. Es necesaria una activa participación de su gente”.

En este contexto la sequía constituye una de las mayores amenazas, y que tiene en una dramática situación de desesperanza para enfrentar la nueva temporada de riego, a algunas comunas, como Putaendo, donde el déficit de agua lluvia supera el 55%, pero, además, el embalse Chacrillas solo acumula 7.368.120,6 m3 de agua, capacidad insuficiente para cubrir las demandas de riego.

La AFC requiere un cambio significativo en el tema riego. Debe terminarse con el atraso y postergación de más de 30 años con una deficiente política de riego para este sector; es fundamental aumentar la capacidad de inversión en riego. Por ello los agricultores esperan que la Comisión Nacional de Riego (CNR) invierta un 60% de su presupuesto en programas para la AFC, potenciando principalmente la  tecnificación, la construcción de tranques prediales y comunitarios, revestimientos de canales, más pozos profundos y difundir y potenciar el uso de Energías Renovables No Convencionales (ERNC).

Finalmente, como desafío regional y como eje del accionar gremial de FEDAF, se considera urgente e importante promover y avanzar hacia un desarrollo social y económico del Mundo Rural más inclusivo, con una AFC competitiva, innovadora, asociativa, sustentable y articulada con los mercados nacionales e internacionales.